La presentación este 1 de junio del proyecto para construir el Acueducto Múltiple Sánchez Ramírez y el sistema de trasvase hacia Santo Domingo, hecha por el director de la CAASD, Fellito Suberví, fue expuesta como una iniciativa decisiva para reforzar el abastecimiento de agua potable, promover el desarrollo regional y asegurar la seguridad hídrica de futuras generaciones.
Sin embargo, la propuesta también pone bajo la lupa el destino de un recurso sensible para las comunidades de Cotuí y zonas cercanas. La CAASD tiene a su cargo el suministro en el Gran Santo Domingo, y la propia exposición del proyecto deja ver que la presión de la demanda en la capital está empujando la búsqueda de nuevas fuentes de agua fuera de ese territorio.
Por eso, el énfasis pasa de la obra anunciada a la necesidad de fiscalización. Según el planteamiento expuesto, el proyecto debe ser supervisado de cerca por los ciudadanos para asegurar que el agua requerida por Santo Domingo no termine comprometiendo el acceso de quienes viven en Cotuí, en un debate donde la prioridad ciudadana y la rendición de cuentas quedan al frente.
