Carolina Mejía, secretaria general del Partido Revolucionario Moderno (PRM) y aspirante presidencial, sostuvo este domingo ante dirigentes y militantes de San Cristóbal que quienes la acompañen en el proyecto político que encabeza deben formar parte de los beneficios de una eventual victoria electoral, una expresión que centra la atención en el reparto interno del triunfo en medio de su actividad partidaria.
Al presentar un balance de su gestión al frente de la Secretaría General del PRM, la dirigente planteó también que está lista para seguir trabajando por el país, defender los valores de la organización y asumir nuevos retos políticos. En ese escenario, resaltó además el trabajo desarrollado durante los últimos ocho años junto a José Ignacio Paliza, etapa en la que, según afirmó, el partido consolidó su estructura nacional y consiguió dos victorias presidenciales consecutivas con Luis Abinader.
Mejía atribuyó ese avance al esfuerzo de las bases, coordinadores, jóvenes, mujeres y dirigentes comunitarios, y reiteró su compromiso de defender los logros de la gestión de Abinader y de seguir robusteciendo una organización «más cercana y conectada con la gente». Sin embargo, sus declaraciones vuelven a dejar bajo escrutinio el contraste entre la movilización del aparato partidario y la exigencia de explicaciones públicas sobre cómo esas promesas y avances se traducen en resultados verificables para la ciudadanía.
