Los incendios que desde hace más de dos días afectan los vertederos de La Canela y Hato del Yaque han aumentado la presión sobre las autoridades municipales y ambientales, después de que residentes denunciaran que la humareda está deteriorando la salud y la calidad de vida de familias en ambas demarcaciones de la zona sur de Santiago.
De acuerdo con los comunitarios, el humo penetra en viviendas, calles y espacios públicos y provoca problemas respiratorios, irritación ocular y otras molestias, con un impacto mayor en niños, adultos mayores y personas con condiciones de salud previas. Ante esa situación, pidieron una intervención urgente para apagar los focos que continúan activos en los depósitos de residuos sólidos.
Los residentes también reclamaron a los directores distritales que mantengan vigilancia permanente en los vertederos. En sus denuncias, apuntaron a los llamados “buzos” como presuntos responsables de iniciar incendios para facilitar la extracción de metales y otros objetos de valor. González Toribio, dirigente comunitario de La Canela, describió la situación como insostenible por la contaminación que genera el humo: “No podemos permanecer dentro de nuestras casas. Tenemos que salir y regresar cuando disminuye la humareda”. Por su lado, José Francisco Peña, encargado del vertedero de La Canela, atribuyó las quemas a personas que buscan materiales reciclables.
