Donald Trump anunció este viernes la muerte de Héctor Guerrero Flores, alias ‘Niño Guerrero’, a quien identifica como el máximo líder del Tren de Aragua, la banda transnacional surgida en las cárceles de Venezuela y catalogada como terrorista por Washington. En su red social Truth, el presidente estadounidense aseguró que el Comando Sur llevó a cabo un ataque «rápido y letal» y afirmó que la acción se coordinó con sus «amigos de Venezuela».
Más allá del anuncio, el episodio vuelve a poner sobre la mesa una pregunta de fondo acerca de la expansión y el tiempo de operación de una estructura criminal que, según el Gobierno estadounidense, pasó de ser una pandilla carcelaria dedicada a la extorsión y el soborno a una organización de alcance continental. Guerrero permanecía prófugo desde 2023, cuando las autoridades venezolanas efectuaron un operativo en la cárcel de Tocorón, identificada como base de operaciones del grupo.
El ‘Niño Guerrero’ había sido sancionado en 2025 por el Departamento del Tesoro junto con otros cinco miembros del Tren de Aragua, entre ellos Yohan José Romero, conocido como Johan Petrica. Trump sostuvo además que, como consecuencia de la operación, la organización ya no tiene refugio seguro en Venezuela ni en ningún otro lugar, una afirmación que acentúa el contraste entre los operativos anunciados en años recientes y la persistencia que la banda mantuvo hasta convertirse en una amenaza regional.
