La muerte de dos ciudadanos franceses y las heridas de otras cinco personas tras un choque frontal ocurrido la noche del sábado en El Catey, municipio de Sánchez, vuelve a situar bajo la lupa la seguridad en las vías y la capacidad de prevención ante maniobras temerarias con desenlace fatal. El accidente se produjo cuando un microbús turístico y una camioneta colisionaron de frente, en un siniestro que, según los reportes preliminares, habría ocurrido luego de un rebase imprudente por parte del conductor de la camioneta.
Las víctimas mortales fueron identificadas como Jean Phillippe Champeaux y Severine Yvette Claudette Leuk, quienes se dirigían a su hotel tras ingresar al país por el Aeropuerto Internacional de Las Américas. En el hecho también resultó gravemente herido Jorge Thomas Dishmey Amparo, conductor del microbús turístico. Asimismo, una motocicleta fue alcanzada durante el impacto, dejando lesionadas a Victoriana Altagracia y a su hija menor de 14 años. El balance incluye además a dos ciudadanos haitianos con lesiones considerables, cuyas identidades no habían sido establecidas formalmente al momento del rescate por no portar documentos.
Al lugar acudieron unidades de la Dirección de Servicios de Atención a Emergencias Extrahospitalarias, personal médico local y agentes de seguridad vial para realizar el rescate y trasladar a los heridos a distintos centros de salud de la zona. Mientras las autoridades civiles investigan lo sucedido, la tragedia deja otra señal de alerta sobre el costo humano de la imprudencia en carretera y la necesidad de una vigilancia efectiva que evite que hechos como este sigan cobrando vidas.
