La acera frente a un hospital en Naco continúa ocupada pese a la prohibición de estacionar en la zona, una situación que mantiene bloqueado el paso peatonal y pone en evidencia una falla de fiscalización.
En el lugar existe un letrero de no estacionar y una restricción dispuesta para el área, pero eso no ha impedido que se mantenga el uso indebido del espacio destinado a los peatones. La escena deja abierta la pregunta sobre la capacidad de las autoridades para hacer cumplir la norma y proteger el tránsito seguro de quienes caminan por el entorno hospitalario.
Más allá del letrero, el problema apunta a la ausencia de control efectivo y de seguimiento sobre una disposición que, en la práctica, no se está cumpliendo. En un punto sensible como el acceso a un hospital, la falta de intervención oportuna afecta directamente la movilidad peatonal y la seguridad de los ciudadanos.
El caso exige fiscalización constante y rendición de cuentas sobre las medidas adoptadas para ordenar la zona, porque una restricción sin cumplimiento termina siendo solo una advertencia en papel.
