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A cuatro años del asesinato de Basilio Guzmán, persisten las dudas sobre la respuesta institucional pese a las 22 cámaras

junio 24, 2026 · Redactor
A cuatro años del asesinato de Basilio Guzmán, el caso sigue sin esclarecerse pese a las 22 cámaras
Foto: listindiario.com

Cuatro años después del asesinato de Basilio Guzmán, ocurrido en una zona de Santiago con 22 cámaras, patrullaje y cobertura del 9-1-1, el caso sigue sin esclarecerse y mantiene el foco sobre la respuesta institucional y la igualdad de protección ante la ley.

A cuatro años del asesinato de Basilio Guzmán, el caso continúa sin esclarecerse, a pesar de que el hecho ocurrió en una zona de Santiago vigilada por 22 cámaras, con patrullaje frecuente y cobertura del sistema 9-1-1. La persistencia del expediente sin respuestas mantiene abiertas las dudas sobre la eficacia de la respuesta institucional ante un homicidio de alto impacto.

La revisión pública del caso no solo deja en evidencia un crimen todavía sin resolver, sino también la discusión sobre la capacidad de las autoridades para convertir la vigilancia, los recursos tecnológicos y la presencia policial en resultados concretos. Cuando un hecho ocurre bajo esas condiciones y aun así no avanza hacia un esclarecimiento visible, el problema deja de ser únicamente policial y pasa a ser institucional.

La información disponible subraya que el entorno contaba con dispositivos de seguridad pública y privada, así como con cobertura de emergencia. Sin embargo, cuatro años después, el expediente sigue abierto y no ofrece todavía una respuesta clara sobre quién ordenó el asesinato. Esa falta de definiciones alimenta la percepción de que las reglas y la protección del Estado no operan con la misma eficacia para todos los ciudadanos.

En casos como este, la exigencia pública no es solo castigo, sino transparencia, seguimiento y resultados verificables. Si una investigación con múltiples herramientas de vigilancia no logra traducirse en esclarecimiento, corresponde que las instituciones expliquen qué falló, qué diligencias faltan y por qué el caso permanece sin resolución.

El asesinato de Basilio Guzmán sigue, así, como una prueba pendiente para el sistema de justicia y seguridad: la confianza ciudadana depende de que las reglas sean iguales para todos y de que los crímenes de este tipo no queden atrapados en la inercia.