SANTO DOMINGO. – Margarita Cedeño volvió a cuestionar este martes la gestión del Gobierno al sostener que la calidad de vida de la población no se define con indicadores aislados, sino con la tranquilidad, la seguridad y las condiciones reales en que viven las familias dominicanas, una crítica que aumenta la presión sobre el poder para responder por resultados que la ciudadanía dice no percibir en su rutina.
La exvicepresidenta de la República hizo sus planteamientos en un hilo de ocho publicaciones en su cuenta de X, donde afirmó que el bienestar de un país debe notarse en la experiencia cotidiana de sus ciudadanos. “La calidad de vida no se explica con estadísticas. Se refleja en la tranquilidad con la que vive una familia, en la confianza que inspira un gobierno y en la esperanza con la que un pueblo mira el futuro”, escribió.
Cedeño señaló que miles de dominicanos manifiestan preocupación por el alto costo de la vida, la inseguridad ciudadana, el aumento del transporte, la incertidumbre económica, la posibilidad de nuevas cargas tributarias y el debate en torno al nuevo Código Penal. “Son inquietudes reales que merecen ser escuchadas”, indicó, al insistir en que esas tensiones no pueden seguir viéndose desde la distancia del poder.
También afirmó que escuchar las demandas de la población es una obligación de quienes gobiernan y advirtió sobre el desgaste que provoca la desconexión entre la comunicación oficial y las preocupaciones ciudadanas. “La democracia también se expresa cuando la ciudadanía hace sentir su voz. Escuchar ese mensaje no es una opción; es una responsabilidad de quienes gobiernan. El diálogo siempre será más útil que la indiferencia y la empatía siempre será mejor que la distancia”.
La exvicepresidenta planteó, además, que antes de adoptar medidas que impacten el bolsillo de la población, el Estado debe demostrar un manejo responsable de los recursos públicos, una exigencia que vuelve a colocar bajo escrutinio la forma en que el Gobierno administra sus decisiones en medio de presiones económicas y malestar social.
