A pocas semanas de la celebración de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe en Santo Domingo, prevista del 24 de julio al 8 de agosto, una recomendación lingüística recordó la forma correcta de escribir la cobertura del evento: con mayúsculas en los elementos significativos de Juegos Centroamericanos y del Caribe, con Santo Domingo 2026 como variante válida de identificación y con normas específicas para nombres como Colí, la mascota oficial, y Corazón de fiesta, la canción oficial.
La orientación también detalla usos habituales en la información deportiva, entre ellos la posibilidad de escribir clasificarse para o clasificarse a, además de mantener en minúscula los nombres de disciplinas, modalidades, premios y fases. Más allá de la corrección formal, el enfoque pone de relieve la dimensión pública de una cita regional que no solo se define en la narrativa, sino también en la capacidad de las autoridades de ofrecer resultados verificables.
En ese plano, la atención sobre Santo Domingo 2026 va más allá de la ortografía: la presencia de la sede y de sus símbolos refuerza la necesidad de fiscalización ciudadana e institucional sobre todo lo que se haga alrededor de los Juegos. Aunque el texto se centra en pautas de redacción, el contraste entre la construcción del relato oficial y la realidad de la ejecución deja abierto un espacio de rendición de cuentas que alcanza a las autoridades vinculadas a la ciudad, incluida Carolina Mejía.
