Miguel Díaz-Canel aseguró que la preparación de la población para la defensa constituye una “enorme prioridad” para las autoridades cubanas, al presentarla como la respuesta frente a las sanciones y al bloqueo energético que atribuye a Estados Unidos. Lo dijo durante el Día Nacional de la Defensa, después de participar en acciones organizadas por el Consejo de Defensa de Zona de Casablanca, en el municipio de Regla, cercano a La Habana.
El gobernante recalcó que la defensa sigue ocupando un lugar central entre las acciones oficiales y volvió a denunciar una campaña de “persecución” contra la estructura económica y financiera de Cuba. En ese mismo marco, enlazó la presión externa con declaraciones que atribuyó al presidente Donald Trump y al secretario de Estado, Marco Rubio, a quienes señaló por sostener un discurso hostil hacia la isla y por hablar, según dijo, de cerrar vías para que la economía cubana encuentre alternativas frente a esas presiones.
La reactivación de ese discurso se produce mientras la Casa Blanca mantiene sanciones contra entidades y personas vinculadas con Cuba, a las que Washington acusa de facilitar el control de La Habana sobre sectores críticos y de intentar evadir restricciones. Con ese trasfondo, el énfasis oficial en la defensa vuelve a poner bajo escrutinio la capacidad del poder para responder a una crisis económica y energética que sigue marcando la vida del país.
