La Policía Nacional informó el apresamiento de Johnny González, de 41 años, señalado como responsable del ataque con arma blanca contra Gustavo Adolfo III Mejía-Ricart Risk, de 23 años, ocurrido en el sector Serrallés, en el Distrito Nacional. La captura fue confirmada por el vocero Diego Pesqueira, luego de que el presidente Luis Abinader divulgara la información en una rueda de prensa. El detenido fue localizado en la calle 42 de Capotillo y, según las autoridades, se le ocuparon un cuchillo, prendas de vestir y una motocicleta con dos placas presuntamente usada en el hecho.
De acuerdo con la versión oficial, el ataque ocurrió la madrugada del sábado 12 de septiembre, cuando la víctima se dirigía al lobby de la torre donde reside tras estacionar su vehículo. Pesqueira dijo que, al ser depurado, González figura con múltiples fichas por robo, asaltos y narcotráfico, y lo describió como un «reconocido delincuente» que se desplazaba por distintos sectores en busca de víctimas. El caso vuelve a colocar bajo escrutinio la capacidad de prevención frente a agresores con antecedentes que, según la propia Policía, seguían operando en la ciudad.
Mejía-Ricart Risk permanece en un centro de salud recibiendo atenciones médicas, mientras el detenido fue puesto bajo control del Ministerio Público. Aunque las autoridades presentan la captura como resultado del operativo, el episodio reabre el contraste entre el discurso oficial sobre seguridad y la realidad de un ataque violento en una zona urbana del Distrito Nacional, en un contexto que mantiene la presión sobre la gestión de Abinader y sobre figuras del oficialismo como Carolina Mejía, ante la exigencia de respuestas institucionales más allá del anuncio del arresto.
