El entorno del Mercado Modelo de Santo Domingo, conocido como “Pequeño Haití”, sigue atrapado entre aguas residuales, malos olores y vías deterioradas, en un cuadro que residentes y vendedores describen como un problema de años pese a las intervenciones realizadas por las autoridades. La situación, lejos de resolverse, afecta la imagen del sector, complica la actividad comercial y expone a quienes circulan por la zona a condiciones de insalubridad.
Uno de los puntos más golpeados es la calle Del Monte y Tejeda, donde los desbordamientos de aguas residuales ocupan parte de las aceras y dificultan el paso de peatones y vehículos en medio del intenso movimiento comercial, sobre todo de vendedores de flores. María Hernández, con 25 años residiendo en “The Litlle Haití”, sostuvo que las obstrucciones del alcantarillado persisten desde hace casi cinco años y que las acciones aplicadas han sido apenas temporales. “Vienen, lo destapan, le meten una cinta, vuelve otra vez, sube otra vez y se tapa entero”, relató.
En la calle Benito González, próxima a Del Monte y Tejeda, el parqueador Jhonny Mateo atribuyó parte del problema a la insuficiencia de las tuberías para la población actual. A esto se agregan los trabajos de reparación de averías realizados por la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo, que mantienen tramos intervenidos con montículos de tierra y excavaciones, reducen el espacio para circular y provocan congestionamientos. El cuadro refuerza la presión por explicaciones y resultados verificables de las autoridades municipales y de servicio, en un contraste cada vez más visible entre las intervenciones anunciadas y la realidad que enfrentan comerciantes y residentes, bajo la gestión de Carolina Mejía.
