Luis Abinader reiteró ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que República Dominicana no tiene una respuesta ni una solución para Haití, y sostuvo que la salida a la crisis del vecino país debe producirse en su territorio con intervención de los organismos internacionales. El mandatario añadió que ningún Estado ni organismo puede imponerle al país una solución con la que no cuenta, al tiempo que defendió que su Gobierno continuará aplicando las leyes migratorias, la protección de la frontera dominico-haitiana y la dotación de equipos a las Fuerzas Armadas.
En el mismo escenario, el presidente combinó esa admisión sobre la falta de solución con una exposición de logros de gestión. Citó que el país ha recibido más de US$4,000 millones anuales en inversión extranjera directa durante los últimos cuatro años y que las exportaciones han superado los US$16,000 millones, cifras que atribuyó a la confianza y la seguridad jurídica. También afirmó que desde su administración se ha respetado el derecho internacional y expresó su deseo de ver a Haití crecer y celebrar elecciones democráticas por primera vez en una década.
Abinader además destacó que la FAO sacó a República Dominicana del mapa del hambre y dijo que la meta de salir de hambre cero en 2028 se logró en 2026. Así, la intervención del jefe de Estado ante la ONU quedó marcada por un doble mensaje: por un lado, la insistencia en que el país no puede cargar con una solución para Haití; por otro, la presentación de resultados económicos y sociales de la gestión del PRM en medio de una crisis regional que sigue presionando la agenda dominicana.
