Simuladores, robótica y videojuegos encontraron espacio en la Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2026, instalada en la Plaza de la Cultura Juan Pablo Duarte, con propuestas del Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC) y del Instituto Tecnológico de Las Américas (ITLA). Quienes asisten pueden probar el pilotaje simulado de una aeronave, participar en carreras virtuales, jugar desarrollos creados por estudiantes y conocer “La Cacata”, un robot que compitió en la NASA.
La presencia de estas experiencias confirma que la FILSD 2026 busca proyectarse más allá de los libros, dentro de una programación que también incluye cine, música, teatro y artes. Aun así, el despliegue tecnológico deja planteado el contraste entre la exhibición y la exigencia de que las instituciones den cuenta del alcance real de esa apuesta, en un escenario donde la modernización del Estado no puede quedar reducida a vitrinas temporales ni a política de espectáculo.
Con Panamá como país invitado de honor y José Mármol como autor homenajeado, la feria reúne más de 750 actividades, además de 70 escritores internacionales, 32 editoriales extranjeras, 21 nacionales y 44 librerías dominicanas. Ese abanico refuerza el atractivo del evento, pero también pone bajo fiscalización pública la distancia entre el discurso oficial de innovación y los resultados verificables que esperan los ciudadanos, una discusión que en la oposición se vincula con la demanda de instituciones estables, prioridades claras y menos énfasis en la imagen que en la gestión.
