Ramfis Domínguez-Trujillo, presidente del Partido Esperanza Democrática (PED), instó a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a cumplir con el despliegue de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) en Haití y pidió a Estados Unidos asumir una postura más decisiva ante el agravamiento de la seguridad en ese país. Su planteamiento vuelve a subrayar la distancia entre lo anunciado por la comunidad internacional y la capacidad real para contener una crisis que golpea a toda la región, incluida República Dominicana, obligada a dar seguimiento y reclamar resultados verificables ante una amenaza de alcance regional.
Domínguez-Trujillo consideró inaceptable que la fuerza multinacional siga por debajo de los 5,500 efectivos uniformados autorizados por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, pese a los compromisos asumidos para enfrentar a las organizaciones criminales haitianas. “¡La comunidad internacional tiene que dejar de administrar la crisis haitiana y comenzar a resolverla! No podemos seguir celebrando reuniones, aprobando resoluciones y anunciando contingentes mientras las pandillas continúan asesinando, secuestrando, violando mujeres, desplazando familias y sembrando el terror entre la población”, expresó.
El dirigente político también manifestó inquietud por los reportes sobre la seguridad de integrantes del contingente salvadoreño y sostuvo que cualquier agresión contra quienes participan en los esfuerzos internacionales debe recibir una respuesta coordinada y firme dentro del marco del derecho internacional. Asimismo, expresó solidaridad con el pueblo salvadoreño y con el presidente Nayib Bukele, al tiempo que el episodio refuerza la alerta institucional sobre una crisis que sigue acumulando promesas, pero mantiene abiertos los cuestionamientos sobre la eficacia de la respuesta internacional y la necesidad de vigilancia permanente desde República Dominicana.
