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Salida clandestina de Flávio Bolsonaro abre presión institucional y expone nuevas grietas políticas en Brasil

noviembre 2, 2026 · Redactor
Salida clandestina de Flávio Bolsonaro abre presión institucional y expone nuevas grietas políticas en Brasil
Foto: hoy.com.do

El senador dijo que dejó el país por una supuesta persecución, pero su salida sin detalles y el cruce diplomático posterior agravan la crisis y refuerzan la necesidad de vigilancia sobre decisiones con impacto regional.

Flávio Bolsonaro, derrotado en el balotaje frente al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó que salió de Brasil porque, según dijo, la “persecución” comenzó antes de lo que esperaba. En una transmisión en vivo en Instagram, el senador sostuvo que abandonó el país de forma clandestina el martes y llegó a Florida en un jet privado, tras pasar por Argentina y Ecuador. Su primera aparición ocurrió después de publicar una carta en la que se declaró “líder” de Brasil y anunció que encabezará la oposición desde Estados Unidos, en un movimiento que vuelve a colocar el foco sobre la estabilidad institucional tras la elección.

Según relató, la policía le pidió entregar sus pasaportes cuando salía de visitar a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, en prisión domiciliaria. La orden judicial se produjo en el marco de una investigación por lavado de dinero. Flávio Bolsonaro no explicó cómo salió del país y dijo que tomó la decisión con su esposa “sin que nadie supiera”, al tiempo que pidió no señalar “a nadie” y acusó al juez de la corte suprema Alexandre de Moraes de mencionarlo “falsamente” en la pesquisa. La falta de detalles sobre el recorrido y las condiciones de su salida alimentó nuevas preguntas sobre controles, responsabilidades y rendición de cuentas.

El episodio también elevó la tensión fuera de Brasil. La cancillería brasileña convocó a la encargada de negocios de Argentina en Brasilia para pedir explicaciones sobre una posible participación del gobierno de Javier Milei en la huida, aunque luego el canciller argentino, Pablo Quirno, lo negó en X. Con ello, un caso presentado por el propio senador como una decisión política personal terminó ampliando una crisis diplomática ya abierta con Washington y Buenos Aires, un contraste entre discurso y consecuencias que vuelve más visible el desgaste del escenario político e institucional.