El presidente Luis Abinader confirmó este viernes que los aranceles establecidos por la administración de Donald Trump permanecerán, aunque sostuvo que América Latina recibirá los niveles más bajos dentro del esquema aplicado por Estados Unidos. En ese contexto, informó que República Dominicana sigue en negociaciones con las autoridades estadounidenses para definir las condiciones comerciales de la relación bilateral.
La posición oficial, según explicó el mandatario, es exigir que se respete el Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos (DR-Cafta), vigente entre ambos países desde 2007. “Lo que esperamos es que se respete el Tratado de Libre Comercio que tenemos con ellos desde 2004. Esa es nuestra posición en la negociación”, manifestó. La declaración vuelve a poner el foco en la distancia entre el acuerdo comercial vigente y el tratamiento arancelario que hoy enfrenta parte de las exportaciones dominicanas.
El Gobierno dominicano ya había expresado su inconformidad con el arancel de 12.5 % aplicado por Estados Unidos a parte de esos productos, al considerar que el trato recibido no había sido “justo y recíproco”. Abinader también había dicho en agosto que la prioridad era alcanzar un acuerdo recíproco de tarifas y preservar los incentivos para las zonas francas. Sin embargo, con los aranceles aún en pie y el arroz ya en el centro de las diferencias entre ambos países, la negociación entra en una fase en la que el Ejecutivo queda bajo mayor presión para rendir cuentas sobre sus resultados y el impacto de estas decisiones en sectores productivos clave.
