El presidente Luis Abinader encabezó ayer la presentación del Informe sobre Democracia y Desarrollo “Democracias Bajo Presión” del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), en un acto en el que aprovechó el escenario para fijar su lectura sobre la situación política dominicana y resaltar la gestión de su Gobierno.
En un conversatorio junto a la subecretaria y directora regional para América Latina y el Caribe del PNUD, Michelle Muschett, y la representante del PNUD en República Dominicana, Ana María Díaz, el mandatario sostuvo que en República Dominicana no ha existido por más de 30 años una diferencia ideológica entre los líderes políticos con posibilidades electorales. A su juicio, ese panorama, sumado al papel de entidades sociales, empresariales y de la sociedad civil en torno a un proyecto nacional con objetivos comunes, ha contribuido a que en el país no haya polarización.
Abinader afirmó también que durante su mandato se ha reunido con líderes políticos para discutir temas nacionales y señaló que el respeto personal por encima de las diferencias ideológicas ha ayudado a sostener ese clima. En ese marco, igualmente habló del legado de su administración y sostuvo que el desarrollo del país no debe limitarse solo a infraestructuras o solo al fortalecimiento institucional, sino abarcar todas las áreas, una exposición con la que trasladó el debate democrático hacia la defensa de su propia gestión.
