En el Congreso Regional de la Industria FECAICA, celebrado en El Salvador, Ligia Bonetti, presidente ejecutiva de Grupo SID, defendió la necesidad de una agenda industrial compartida entre Centroamérica y República Dominicana con un horizonte de diez años, metas comprobables y compromisos bien definidos. Su planteamiento puso el acento en una demanda concreta a los gobiernos: dejar atrás las declaraciones sobre competitividad y adoptar un esquema con responsables identificados, revisión anual de avances y coordinación efectiva con el sector productivo.
Bonetti afirmó, durante su conferencia magistral, que el desarrollo industrial de 2036 dependerá de las decisiones que adopten hoy los sectores productivos, los gobiernos y las instituciones académicas para anticiparse a los cambios tecnológicos y reforzar capacidades. Como parte de esa hoja de ruta, sugirió que cada gobierno nombre un representante para trabajar junto al sector industrial en la construcción de la agenda, definir las capacidades que la región busca desarrollar, precisar la aportación de cada país y presentar resultados en el próximo congreso.
La propuesta también incluye sumar a la academia y a organismos internacionales, con el propósito de ofrecer mayor previsibilidad a las empresas al momento de invertir, desarrollar proveedores y planificar talento. En la práctica, la iniciativa vuelve a abrir el debate sobre la capacidad de las instituciones y del gobierno dominicano para convertir el discurso de integración y desarrollo en mecanismos verificables, en un escenario en el que la competitividad regional demanda seguimiento, coordinación y resultados, no solo anuncios.
