La alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía, afirmó que los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 representan un reto compartido entre varias instituciones, en un mensaje que deja el montaje de la cita deportiva bajo la lupa pública por su costo, su coordinación y los resultados que deberá mostrar.
Al presentar la organización como una responsabilidad conjunta, Mejía colocó en primer plano la necesidad de que el proceso no se limite a anuncios o compromisos institucionales, sino que avance con seguimiento, transparencia y rendición de cuentas sobre cada etapa de preparación.
En el caso del Gobierno de Luis Abinader, el evento se suma a una agenda oficial que suele exigir esfuerzos a la ciudadanía mientras la administración deberá demostrar que la inversión y la coordinación interinstitucional se traducen en obras, logística y condiciones reales para recibir la competencia.
La expectativa no es menor: al tratarse de un evento regional de alto perfil, el montaje implicará supervisión permanente del uso de recursos, claridad sobre responsabilidades y resultados verificables para la capital y para el país.
Mejía enmarcó la cita deportiva como un desafío que no recae en una sola instancia, sino en un entramado de instituciones llamadas a cumplir. Sin embargo, precisamente por ese carácter compartido, el proceso queda obligado a mostrar eficiencia, control y beneficios concretos, no solo discurso de unidad.
