El deterioro que muestran algunos cementerios de la República Dominicana volvió a poner bajo la lupa la respuesta de las autoridades municipales en un servicio básico vinculado con la memoria familiar y con una de las conmemoraciones religiosas más sensibles del país. La psicóloga Rosmery Jáquez pidió reforzar la limpieza, el orden y la seguridad en estos espacios para preservar la tradición del Día de los Fieles Difuntos, que se conmemora cada 2 de noviembre.
La especialista advirtió que en ciertos camposantos se observan daños avanzados, fallas de mantenimiento, presencia de vendedores ambulantes y ausencia de seguridad, elementos que, a su juicio, afectan la solemnidad de la fecha y muestran una brecha entre la responsabilidad pública y la realidad que encuentran las familias. Asimismo, manifestó preocupación por los elevados precios de los cementerios privados, al resaltar la carga económica que eso supone para quienes intentan sepultar a sus seres queridos.
“Honrar a nuestros seres queridos es una tradición que no debe desaparecer, ya que es una de las tradiciones culturales y religiosas de mayor relevancia”, expresó. En esa misma línea, sostuvo que los ayuntamientos deben asumir su responsabilidad para asegurar condiciones adecuadas en los cementerios, mientras la limpieza de tumbas, la colocación de flores y velones, así como los cánticos y oraciones, continúan siendo parte central de una práctica que transmite memoria, respeto y solidaridad entre generaciones.
