SANTIAGO DE CHILE. – El fuerte temporal que afecta a Chile elevó este viernes a cuatro el número de fallecidos y volvió a situar en primer plano el costo social de una emergencia que ya llevó a decretar alerta roja en Valparaíso por el elevado riesgo de aluviones y derrumbes.
Las autoridades reconocen que el país sigue enfrentando un “escenario complejo”, en medio de calles inundadas, cortes de energía, marejadas, embarcaciones encalladas, crecidas de ríos y ráfagas de hasta 160 kilómetros por hora en algunas zonas. El ministro del Interior, Claudio Alvarado, pidió evitar traslados innecesarios y admitió que todavía restan horas “especialmente exigentes”.
El sistema frontal, que avanzó desde la zona centro-sur hacia el norte, afecta a diez de las dieciséis regiones del país. La Dirección Meteorológica de Chile advirtió que este “tren de sistemas frontales acompañados de un río atmosférico intenso” está entre los temporales más significativos de los últimos años y, si los pronósticos se cumplen, podría convertirse en el episodio de lluvias más intenso registrado en julio desde que existen mediciones.
El informe más reciente del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) señala más de 2.500 personas aisladas en Coquimbo, cerca de un centenar de casas destruidas o con daño mayor y casi 400.000 hogares sin electricidad, sobre todo en Valparaíso. El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, indicó que el “peak” de precipitaciones se concentra en Valparaíso, Coquimbo y la Región Metropolitana, un cuadro que refuerza la alerta institucional y la exigencia de seguimiento público sobre la capacidad de respuesta ante una emergencia que ya golpea de lleno a la población civil.
