La muerte de un agente de la Dirección General de Migración y las lesiones sufridas por otros ocupantes de una patrulla oficial devolvieron al centro de la discusión un caso que evidencia el costo humano de la imprudencia vial y la exigencia de seguimiento institucional. Un tribunal del Distrito Nacional impuso medidas de coerción contra Frederic Augusto Emam Zade Lluberes, a quien el Ministerio Público atribuye la provocación del accidente en el que falleció el agente Snayder Almánzar.
La jueza Rocío Espejo, de la Sexta Sala Penal del Tribunal Especial de Tránsito del Distrito Nacional, ordenó una garantía económica de dos millones de pesos mediante contrato, además de presentación periódica e impedimento de salida del país. La Fiscalía de Tránsito del Distrito Nacional, adscrita a la Casa del Conductor, había pedido prisión preventiva.
De acuerdo con la investigación, el hecho ocurrió cerca de las 4:40 de la madrugada, cuando una yipeta Porsche blanca en la que viajaban tres personas circulaba a alta velocidad por la avenida Jiménez Moya, en dirección norte-sur. El expediente señala que, al llegar a la intersección con la avenida Independencia, el conductor se pasó un semáforo en rojo y embistió una camioneta doble cabina de la Dirección General de Migración que cumplía labores oficiales junto a miembros del Ejército de República Dominicana en una operación de interdicción migratoria. Almánzar murió luego de permanecer ingresado en un centro de salud, mientras varios de los ocupantes de la camioneta sufrieron lesiones.
