Una joven de Santiago denunció que lleva aproximadamente cuatro meses esperando respuesta del Programa de Medicamentos de Alto Costo para acceder a un tratamiento indicado por su médico para controlar un lupus activo, un caso que vuelve a colocar bajo escrutinio la capacidad de respuesta del sistema ante pacientes que dependen de terapias especializadas.
Pamela Faxas explicó en sus redes sociales que, tras ser diagnosticada con lupus, el año pasado sufrió una recaída asociada a una deficiencia del factor 8 y síndrome de antifosfolípido. Dijo que primero le recomendaron dos ciclos de ciclofosfamida, pero su cuerpo rechazó ese medicamento, por lo que su médico optó por rituximab o rituxantón. Según relató, su seguro médico no cubría ese tratamiento y por eso sometió la solicitud al programa de Alto Costo, donde todavía figura en lista de espera.
“Es muy agotador tu llamar todos los días y buscarte en la página y todavía estar en listado de espera y lamentablemente no te sepan decir cuándo entregarte una medicación, que la última información que me dieron era que no había en el país”, expresó. También afirmó que no tenía otra opción que hacer público su caso porque, cuando una persona acude a un servicio público, lo hace por necesidad. Mientras tanto, aseguró que está “sobreviviendo” con su medicación pese a que mantiene la enfermedad activa, un contraste que reabre la exigencia de explicaciones sobre tiempos de entrega y disponibilidad real de tratamientos de alto costo.
