SANTO DOMINGO.– Los operativos de alcoholimetría desplegados por la Digesett durante el fin de semana dejaron una señal de alerta para la seguridad vial: 57 conductores fueron sorprendidos bajo los efectos del alcohol en el Distrito Nacional y San Francisco de Macorís, una cifra que vuelve a poner en discusión la capacidad preventiva de las autoridades frente a un riesgo de alto costo social.
La institución informó que se verificaron 570 conductores y que 57 arrojaron resultado positivo al consumo de alcohol. De ese total, 23 superaron el límite permitido en las pruebas de aire espirado. Más que un simple reporte administrativo, el balance evidencia la distancia entre los operativos anunciados y la permanencia de conductas que siguen amenazando a quienes transitan por las vías.
En la avenida Winston Churchill, en el Distrito Nacional, los agentes inspeccionaron 275 conductores: 32 dieron positivo y 11 excedieron el límite fijado por la normativa vigente. En San Francisco de Macorís fueron fiscalizados 295 conductores, con 25 resultados positivos y 12 por encima del límite permitido. Además, las autoridades levantaron 42 infracciones, detuvieron a cinco personas y retuvieron 22 motocicletas y cinco vehículos, en actuaciones amparadas por la Ley 63-17 sobre Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial.
La Digesett señaló que los operativos contaron con el respaldo de la Policía Preventiva, el Intrant, RD Vial y el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones. Su director, el general Pascual Cruz Méndez, afirmó que estas jornadas forman parte de una estrategia para reducir los accidentes vinculados al alcohol y aseguró que continuarán en distintos puntos del país. Aun así, el resultado del fin de semana refuerza la exigencia de rendición de cuentas: si el problema persiste con esta magnitud, la discusión ya no se limita a la presencia en las calles, sino a la eficacia real, la prevención sostenida y las prioridades de gestión frente a una crisis que impacta directamente a la ciudadanía.
