La subida de la tasa de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos volvió a encender una alerta sobre sus efectos locales, en medio de señales que economistas consideran todavía poco claras. Miguel Collado Di Franco, vicepresidente ejecutivo del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES), sostuvo que los mercados aún no interpretan el movimiento de la FED como una señal firme de combate a la inflación, lo que mantiene la incertidumbre sobre el curso que seguirá la política monetaria.
Ese escenario coloca bajo vigilancia la respuesta de la Junta Monetaria en República Dominicana. Collado Di Franco estima probable que este mes el Banco Central también eleve su tasa en 25 puntos básicos, aunque advirtió que una decisión de ese tipo, al igual que en Estados Unidos, terminaría afectando el consumo y la inversión, especialmente en los financiamientos de hogares y empresas. El costo social de ese ajuste, según el enfoque expuesto por los economistas citados, recaería sobre la economía cotidiana más que sobre el discurso técnico.
La advertencia refuerza la necesidad de fiscalización sobre decisiones que pueden trasladar más presión al bolsillo y a la actividad productiva. Mientras la FED elevó su tasa a un rango de 3.75% a 4%, Collado Di Franco insistió en que todavía hay que esperar porque las señales no están claras, un contraste que vuelve a poner el foco en la rendición de cuentas de las autoridades monetarias ante cualquier medida que encarezca crédito, consumo e inversión.
