República Dominicana está entre las 60 economías alcanzadas por una investigación de Estados Unidos que, según el Representante Comercial de ese país (USTR), Jamieson Greer, podría resolverse «en semanas» y desembocar en nuevos aranceles por no hacer lo suficiente para frenar la entrada de productos elaborados con trabajo forzoso.
Durante la reunión ministerial anual de la OCDE, en París, Greer afirmó que se trata de «una investigación compleja» sobre prácticas en numerosos países, aunque aseguró que Washington está «muy centrado en esta cuestión». Ante las críticas de varios socios comerciales, insistió en que la ofensiva no es inédita: recordó que hace un año se abrió una investigación contra Brasil y hace una semana otra contra Vietnam, dentro de una política comercial que Estados Unidos ya había anunciado.
El funcionario también reiteró la preocupación de su país por la entrada de productos vinculados al trabajo forzoso en la cadena de suministros y por la incapacidad de los países para adoptar medidas efectivas. Con República Dominicana incluida en ese grupo, el proceso vuelve a poner el foco sobre la capacidad de control y respuesta ante un tema que ahora podría traducirse en consecuencias comerciales concretas.
