El Gobierno dominicano presentó como logro una cobertura de 93% en educación para niños de un año antes de la edad oficial de ingreso a la primaria en 2024, frente al 86% registrado en 2015, según la Tasa Neta de Matrícula Ajustada (NERA) citada a partir del informe Global Education Monitoring (GEM 2026) de la Unesco. El dato, asociado a la gestión del presidente Luis Abinader, coloca al país al nivel de Brasil y cerca de Argentina en ese indicador.
El reporte también señala avances en equidad y en la tasa de finalización de la educación secundaria alta, además de destacar que República Dominicana habría eliminado la brecha de riqueza en el acceso a la educación preprimaria y superado el promedio de América Latina y el Caribe. Sin embargo, el propio énfasis oficial en estos números vuelve central la fiscalización sobre los resultados de una década completa, ya que el período resaltado por el informe abarca de 2015 a 2024 y no solo la actual administración.
En ese contexto, la difusión del informe por parte del Gobierno refuerza el contraste entre discurso y rendición de cuentas: si hubo una “transformación sin precedentes” en cobertura, culminación de ciclos y equidad social, la presión institucional recae ahora en que la gestión de Abinader demuestre con la misma claridad cómo esos avances se sostienen y cómo se traducen en respuestas verificables del sistema educativo, más allá de la presentación política del balance.
