El juicio contra David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, arranca este jueves en la Audiencia de Badajoz con un expediente que expone un nuevo foco de fiscalización sobre el entorno del poder. La causa incluye dos delitos, once investigados, 42 testigos, nueve acusaciones populares y peticiones de hasta tres años de prisión, en torno a su contratación en la Diputación de Badajoz.
El tribunal, integrado por José Antonio Patrocinio Pérez, Dolores Fernández y Emilio Serrano, deberá examinar cómo se produjo el proceso de contratación de David Sánchez entre finales de 2016 y principios de 2017 para el cargo de coordinador de los conservatorios pacenses, así como el posterior cambio de denominación del puesto a ‘jefe de la Oficina de Artes Escénicas’. También revisará la contratación de Luis Carrero, amigo de David Sánchez, como jefe de Sección de Centros y Programas de Actividades Transfronterizas de la diputación. Los tres magistrados ya habían avalado la instrucción dirigida por la jueza Beatriz Biedma.
La apertura del juicio se produce, además, un día después de que la Audiencia Nacional ordenara requerir documentación y archivos electrónicos al PSOE en una investigación sobre una supuesta trama dirigida a desestabilizar procedimientos judiciales que afectaban a esa formación o al Gobierno. Desde Roma, tras ser recibido por el papa León XIV, Pedro Sánchez admitió la «gravedad» de esas investigaciones, aunque descartó adelantar las elecciones, en un contexto que agrava el contraste entre la defensa política del oficialismo y las exigencias de rendición de cuentas.
