La crisis de Haití continúa trasladando costos directos al presupuesto dominicano y aumentando la presión sobre las finanzas públicas. Pese a que República Dominicana no integra la misión internacional contra las bandas, el Gobierno dominicano ya ha desembolsado más de US$21,000,000 entre contribución económica y apoyo logístico, en un escenario que el propio texto define como de finanzas limitadas.
A ese monto se agrega el despliegue interno de 11,000 soldados en la frontera, una operación que implica viáticos, alojamiento y combustibles, estos últimos más caros por la situación internacional. El panorama acentúa el contraste entre el discurso de control y la realidad presupuestaria: la respuesta a la crisis haitiana sigue consumiendo ingresos y cargando nuevas presiones sobre Hacienda, al tiempo que sube el costo operativo de la seguridad fronteriza.
Ese peso también se refleja en la trayectoria del Ministerio de Defensa. Para 2027, el proyecto de Presupuesto General del Estado asigna RD$70,575,607,514 al MIDE, de los cuales RD$52,638,140,834 irían a defensa nacional, equivalentes al 19.8% del gasto funcional en servicios generales del Gobierno Central. En el año en curso, el presupuesto fue de RD$68,519,219,634, y en los últimos años ha mostrado un aumento sostenido: pasó de RD$32,940.7 millones en 2020 a RD$64,771.3 millones en 2025. La evolución coloca bajo mayor escrutinio la gestión de Luis Abinader y obliga a explicar el costo social y fiscal de una crisis externa que sigue drenando recursos del Estado.
