nacional

La fecha del 30 de mayo vuelve a exhibir una deuda democrática sin resolver

mayo 30, 2026 · Redactor
La fecha del 30 de mayo vuelve a exhibir una deuda democrática sin resolver
Foto: acento.com.do

El texto reivindica a los conjurados de 1961 y sostiene que la democracia dominicana sigue en deuda con quienes enfrentaron una tiranía que convirtió el Estado en un aparato de miedo y obediencia.

La conmemoración del 30 de mayo de 1961 vuelve a poner en examen una deuda institucional que, según el artículo, la democracia dominicana todavía mantiene con los hombres que se enfrentaron a la tiranía de Rafael Trujillo. Con base en una revisión histórica y documental, el texto afirma que los conjurados no actuaron por improvisación, venganza ni resentimiento, sino cuando se cerraron todos los caminos civilizados de rectificación frente a un régimen que había hecho de la justicia obediencia, de la ley un mecanismo de miedo y del Estado una propiedad familiar.

La pieza ubica esa acción dentro de un sistema de terror organizado que no solo persiguió, encarceló, torturó y mató, sino que además degradó la vida pública y privada al sembrar la delación y convertir la prudencia en miedo. Desde esa mirada, el 30 de mayo no queda limitado al ajusticiamiento del dictador en la carretera hacia San Cristóbal, sino que se presenta como la respuesta límite de un país sometido durante treinta y un años a la concentración absoluta del poder.

El artículo también señala que, después de la gesta, la persecución alcanzó a los conjurados, a sus familias y a sus cercanos, y sostiene que el país aún no ha cerrado esa herida en términos morales e históricos. Por eso reclama que los nombres de esos libertadores ocupen el lugar que les corresponde en el Panteón de la Patria, como parte de una rendición de cuentas pendiente con la memoria democrática y con quienes enfrentaron un aparato estatal puesto al servicio del terror.