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La victoria de De la Espriella en Colombia fortalece la ola de la ‘mano dura’ en América Latina

junio 23, 2026 · Redactor
La victoria de De la Espriella en Colombia fortalece la ola de la ‘mano dura’ en América Latina
Foto: www.elcaribe.com.do

El triunfo de Abelardo de la Espriella en Colombia amplía una tendencia regional marcada por la seguridad como eje político, pero también por dudas sobre derechos, institucionalidad y controles del poder

La segunda vuelta presidencial del 21 de junio en Colombia dejó a Abelardo de la Espriella como ganador y sumó al país a una corriente regional de liderazgos que han convertido la seguridad y el orden en su principal bandera. El abogado y empresario, que tomará posesión el 7 de agosto en reemplazo de Gustavo Petro, superó por un margen cercano a un punto porcentual al senador Iván Cepeda, en una de las disputas más ajustadas de la historia reciente colombiana.

En campaña, De la Espriella centró su mensaje en el combate al narcotráfico y a los grupos armados, así como en la reducción del tamaño del Estado y la rebaja de impuestos. Entre sus propuestas aparecen diez cárceles de máxima seguridad administradas por empresas privadas, inspiradas en el modelo salvadoreño, además del bombardeo de campamentos de grupos ilegales y el regreso de la fumigación aérea contra cultivos de coca. El presidente electo se ha declarado admirador de Nayib Bukele, Javier Milei, Donald Trump y José Antonio Kast, mientras Trump respaldó públicamente su candidatura.

El Salvador se mantiene como la referencia más visible de esta tendencia. Desde 2022, Nayib Bukele sostiene un régimen de excepción bajo el cual las fuerzas de seguridad han encarcelado a decenas de miles de presuntos pandilleros, muchos de ellos en una megacárcel construida para ese propósito. Aunque el gobierno salvadoreño atribuye a esa política una fuerte caída en los homicidios, organizaciones de derechos humanos denuncian detenciones sin debido proceso y una concentración de poder en torno al presidente. En ese contraste entre los resultados exhibidos y los costos institucionales es donde varios analistas ubican la principal advertencia sobre una fórmula que gana terreno en la región, pero que sigue bajo escrutinio por sus efectos sobre la democracia y los controles del poder.