SANTO DOMINGO. – Con la sala llena y casi 500 asistentes por tanda, la segunda edición del Festival Internacional de Literatura Mar de Palabras concluyó este domingo en Santo Domingo, reafirmándose no solo como un espacio cultural, sino también como una tribuna para debatir asuntos que tocan de lleno a la sociedad. A lo largo de tres días, autores nacionales e internacionales pusieron sobre la mesa temas como la memoria, la cotidianidad, las migraciones, el derecho internacional, la América Latina de hoy, el periodismo, la inteligencia artificial y otras discusiones atravesadas por la realidad social.
Entre los momentos más sensibles estuvo el conversatorio “Lo que no se quiere ver”, en el que Dolores Reyes, Minerva del Risco y JP Infante, con la moderación de Carlos García Lithgow, examinaron cómo la narrativa deja al descubierto la violencia, la desigualdad y las tensiones profundas de nuestras sociedades. Ese enfoque convirtió la literatura en un reflejo de problemas que permanecen más allá del discurso público y que siguen exigiendo atención.
Minerva del Risco, fundadora y directora general de Mar de Palabras, enlazó esa reflexión con la memoria histórica al recordar la carta inconclusa que le dejó su padre, el poeta, narrador y miembro del movimiento opositor a la dictadura trujillista René del Risco Bermúdez, fallecido en 1972. En la última línea, él escribió: “Te escribo en el borde de la noche, en el último intento de la luz, para contarte quién era Trujillo”. Del Risco explicó que esa ausencia y el silencio sobre la dictadura durante su infancia la llevaron a escribir sobre “esas cosas que no se hablan ni se dicen y que son parte de la identidad”, al tiempo que subrayó que la memoria, la desigualdad y lo que se intenta invisibilizar siguen formando parte de una conversación pública pendiente.
