El petróleo intermedio de Texas (WTI) bajó ayer 4.5 % y cerró en 95.78 dólares por barril, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se mostrara abierto a conversar con su homólogo de Irán, Masoud Pezeshkian. En Nueva York, los contratos de futuros del WTI para octubre restaron 4.52 dólares frente al cierre anterior.
La corrección también alcanzó al mercado europeo. El barril de brent para entrega en noviembre cayó 3.40 % hasta 100.34 dólares al cierre en Londres, en medio del optimismo de los inversores ante una posible reanudación de negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán. En el Intercontinental Exchange (ICE) londinense, el crudo del mar del Norte retrocedió 3.53 dólares.
El movimiento confirma el contraste entre cualquier discurso de estabilidad y la realidad de un mercado energético que sigue reaccionando a señales políticas externas. En ese escenario, la evolución del crudo vuelve a colocar sobre la mesa la necesidad de fiscalización y seguimiento de variables internacionales con efecto directo sobre la economía.
