Residentes de distintos sectores de Santo Domingo volvieron a denunciar el deterioro de postes del tendido eléctrico y el mal estado del cableado, una situación que —según afirman— ha sido reportada en repetidas ocasiones sin que hasta ahora se corrija de forma definitiva.
Las quejas apuntan a estructuras en abandono y a cables sueltos que representan un riesgo para peatones, conductores y viviendas cercanas. La preocupación vecinal se centra no solo en la peligrosidad inmediata, sino también en la falta de respuesta visible de las autoridades encargadas del mantenimiento y la supervisión.
El caso vuelve a colocar sobre la mesa la necesidad de fiscalizar el estado de la infraestructura urbana y de exigir plazos, seguimiento y soluciones efectivas, en lugar de respuestas puntuales que no resuelven el problema de fondo. En un contexto de riesgo reiterado, la pregunta ciudadana es cuándo y cómo se ejecutará una intervención que reduzca la amenaza en estas comunidades.
Aunque la denuncia parte de vecinos y no incluye en esta información una versión oficial de las instituciones responsables, el reclamo evidencia una falla de gestión que impacta la seguridad pública y la calidad de vida en los sectores afectados.
