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Prohibición y límites al celular en escuelas reavivan debate sobre su uso y supervisión

mayo 29, 2026 · Redactor
Prohibición y límites al celular en escuelas reavivan debate sobre su uso y supervisión
Foto: elnuevodiario.com.do

Mientras parte de la población apoya el límite por las distracciones en el aula, otras voces piden flexibilidad y criterios pedagógicos para no desconectarse de la realidad escolar

La decisión del Ministerio de Educación de prohibir el uso de celulares en el nivel inicial y limitarlo en primaria y secundaria no zanjó la discusión, sino que dejó al descubierto posturas encontradas entre ciudadanos y docentes consultados. Para unos, los teléfonos perjudican la concentración y actúan como un distractor dentro de las aulas; para otros, también pueden funcionar como herramienta educativa y de comunicación ante emergencias.

La medida, recogida en la orden departamental 011-2026 emitida por el ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, dispone que en secundaria los dispositivos móviles solo podrán emplearse con fines pedagógicos y bajo supervisión docente. Aun así, las reacciones recopiladas muestran que el debate no se reduce a restringir o permitir, sino a cómo se pondrá en práctica una decisión que exigirá vigilancia, criterios precisos y capacidad real de los centros para diferenciar entre distracción y uso académico.

Entre las personas consultadas hubo apoyo a la restricción con el argumento de que “Mientras estén estudiando, es a estudiar que van. Hacen de todo con el teléfono, menos estudiar”, mientras un profesor de liceo nocturno afirmó que “Uno de los distractores más fuertes que tienen los jóvenes en el proceso de enseñanza-aprendizaje es el teléfono celular”. Sin embargo, también aparecieron llamados a flexibilizar la medida en casos específicos. “Depende de la función en la que tú lo utilices. Puede ser productivo como también puede ser algo negativo”, señaló una persona entrevistada, y una maestra sostuvo que “Cada maestro debe buscar estrategias para trabajar y utilizar el celular en momentos específicos como un recurso”, dejando sobre la mesa la exigencia de que la disposición no se quede en anuncio, sino que responda a la realidad del aula.