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Puente de la 17 avanza entre retraso, desalojos cuestionados y cuentas pendientes para las autoridades

junio 30, 2026 · Redactor
Puente de la 17 avanza entre retraso, desalojos cuestionados y cuentas pendientes para las autoridades
Foto: www.diariolibre.com

Tras casi dos años de intervención, la obra entra en sustitución de piezas metálicas mientras persisten reclamos por compensaciones que, según afectados, no alcanzan ni para un solar

La rehabilitación del puente Francisco del Rosario Sánchez, conocido como puente de la 17, muestra movimientos visibles tras casi dos años de trabajos, pero el avance llega acompañado de un costo social que vuelve a poner bajo escrutinio la gestión de una obra clave para la ciudad. Mientras se instalan andamios y se sustituyen elementos estructurales, familias desalojadas denuncian pagos insuficientes y daños en servicios básicos en los alrededores del viaducto.

En la margen de Santo Domingo Este ya fueron desalojadas todas las familias que residían debajo de la estructura, y del lado del Distrito Nacional quedan alrededor de 15 viviendas pendientes de reubicación. En esa zona, los afectados expresaron inconformidad con las compensaciones recibidas: dijeron que les entregaron 80, 100 y hasta 200 mil pesos por sus viviendas, montos que, afirman, no les permiten comprar «ni un solar». También denunciaron que los tractores derribaron las casas y destruyeron tuberías de agua, lo que provoca desperdicio del servicio cuando la Caasd lo envía.

La empresa Proyectos Industriales, S.A. (Pinsa), contratista de la obra, colocó andamios en ambos extremos del puente para facilitar el reforzamiento. Con grúas y una barcaza en el río Ozama, además, se levantan y sustituyen piezas metálicas deterioradas como parte de la intervención. El dato técnico confirma que la obra sigue en ejecución, pero también subraya la distancia entre el discurso de avance y una realidad en la que todavía hay familias por reubicar y reclamos sin resolver.

En los trabajos participa un equipo de ingenieros venezolanos especializados, debido a que la estructura fue construida en Venezuela y tiene más de 50 años. Las autoridades sostienen que esa experiencia es fundamental para la intervención, que requirió un levantamiento detallado de los componentes estructurales para definir cuáles debían ser reforzados o sustituidos. El proyecto incluye un nuevo sistema de pintura anticorrosiva con vida útil estimada de 20 años, pero el foco ciudadano sigue puesto en otra pregunta: si una obra de esta magnitud puede presentarse como avance suficiente cuando aún arrastra impacto social, reubicaciones pendientes y explicaciones por el manejo del proceso.