MOSCÚ. – Vladímir Putin presentó este miércoles las elecciones legislativas concluidas el domingo como una validación popular de la guerra en Ucrania, en un mensaje dirigido tanto al frente militar como al aparato de Gobierno. El presidente ruso sostuvo que la votación demostró apoyo a la llamada “operación militar especial” y celebró una participación de casi un 60 % en unos comicios en los que Rusia Unida obtuvo 355 de los 450 escaños de la Duma y revalidó la mayoría constitucional.
Desde el poder, el resultado fue exhibido como una señal de fortaleza institucional y de respaldo a los “esfuerzos dirigidos al fortalecimiento del país”. Putin incluso pidió al Ejecutivo “hacer todo lo posible para justificar la confianza” depositada en el Gobierno, después de atribuir a Ucrania intentos de “torpedear” la jornada electoral con ataques contra varias regiones, incluida Moscú.
Sin embargo, el cierre oficial de filas convive con un foco de cuestionamiento sobre la transparencia del proceso. Desde que la Comisión Electoral Central anunció los resultados, se han sucedido las denuncias de fraude, mientras activistas han solicitado autorización para celebrar mítines en ciudades como San Petersburgo, Kazán, Perm o Izhevsk. El contraste entre la narrativa de respaldo total y las impugnaciones posteriores vuelve a poner el foco sobre la vigilancia y la rendición de cuentas en un proceso que el Kremlin presenta como plebiscito político en plena guerra.
