WASHINGTON.- La salida de Xaviera Jessurun de la jefatura de gabinete del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) vuelve a poner en discusión los controles internos del organismo, tras dejar el cargo en medio de acusaciones de presunta corrupción en Surinam, según fuentes de la institución citadas por AFP.
Jessurun abandonó la OEA antes de la asamblea general prevista en Panamá del 22 al 24 de junio. Según Infobae, su visa diplomática fue revocada, por lo que habría tenido que salir de Estados Unidos de inmediato. Un funcionario del Departamento de Estado dijo a la AFP, bajo condición de anonimato, que por motivos de privacidad y conforme a la legislación estadounidense no se brindan detalles sobre casos individuales. La exfuncionaria estaría vinculada a un expediente que se remonta a 2022 y que afectó a la Compañía de Aviación Surinamesa (SLM), de acuerdo con reportes de prensa de ese país.
El caso también pone bajo escrutinio la decisión del secretario general de la OEA, Albert Ramdin, quien la designó en 2025 para un cargo de máxima confianza pese a que, según la Fiscalía surinamesa, en diciembre de ese año Jessurun y Paul de Haan declararon ante un juez por cargos de corrupción, fraude y blanqueo de capitales. Aun así, continuó en funciones hasta ahora. La salida ocurre, además, en un momento en que Washington ejerce una fuerte presión diplomática y financiera sobre la OEA y reclama cambios internos, lo que acentúa el contraste entre el discurso de diálogo expresado por Ramdin en abril y una crisis que vuelve a colocar en primer plano la rendición de cuentas dentro del organismo.
