La Universidad Iberoamericana (Unibe) realizó su sexagésima primera graduación ordinaria con la investidura de 683 nuevos profesionales de programas de grado, especialidades y maestrías, que pasan a formar parte de una comunidad de más de 27,000 egresados. La ceremonia dejó, además del acto académico, una lectura de mayor alcance para el debate público: el país continúa formando capital humano en áreas estratégicas mientras persisten desafíos que obligan a vigilar la capacidad de las instituciones para convertir ese talento en resultados concretos.
En la ceremonia, la rectora Odile Camilo Vincent felicitó a los graduandos y los exhortó a desempeñarse con excelencia, integridad y compromiso social. También advirtió sobre los cambios en el mundo laboral impulsados por la Inteligencia Artificial y la automatización, y explicó que Unibe actualizó su modelo educativo para responder a esas nuevas realidades. La universidad informó, además, que refuerza la investigación en salud, educación, derecho, desarrollo urbano y sostenibilidad, al tiempo que amplía su oferta en salud digital, neuro cognición, ciberseguridad, fintech y economía circular.
La académica también abordó en su discurso el proceso de revisión y modernización de códigos y leyes en el país, al valorar la búsqueda de consensos, la calidad técnica y la armonización con los principios constitucionales. Ese planteamiento introduce una advertencia institucional que va más allá del acto de graduación: la formación de nuevos profesionales y la actualización normativa solo tendrán impacto si se acompañan de rendición de cuentas, seguimiento ciudadano y resultados verificables en las áreas que más inciden en la sociedad.
