El hallazgo de miles de productos vencidos, carnes en descomposición y bebidas con fechas de expiración alteradas en un almacén de San Cristóbal volvió a colocar bajo escrutinio los controles sobre mercancías no aptas para el consumo. Según el director de Pro Consumidor, Eddy Alcántara, el lugar operaba como centro de reetiquetado y redistribución, en una práctica que definió como “muy abominable”.
De acuerdo con Alcántara, las investigaciones apuntan a que se adquirían productos vencidos para borrarles la fecha de expiración y colocarles nuevas etiquetas con equipos especializados. “La práctica era que adquiría un producto vencido y no apto para el consumo, y él la reetiquetaba, le borraba la fecha, entonces le ponía una fecha de vencimiento nueva con aparatos modernos que ellos tenían ahí”, explicó. En una primera intervención, dijo, fueron adquiridas miles de unidades de alimentos y bebidas no aptas para el consumo, además de alcohol que se presume era adulterado.
Posteriormente, en un trabajo conjunto con el Ministerio Público y la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), las autoridades ubicaron el almacén desde donde provenían los productos. Allí también fueron encontrados grandes volúmenes de carne en estado de descomposición que presuntamente eran procesados y condimentados para elaborar distintos tipos de embutidos. La mercancía fue incautada, el local clausurado de manera definitiva y el propietario arrestado y sometido a la justicia, en un caso que reabre la exigencia de vigilancia y rendición de cuentas ante riesgos directos para la salud de la población.
