El petróleo intermedio de Texas (WTI) cerró este lunes con una caída del 3,9 % y se cotizó en 70,34 dólares por barril, en una jornada marcada por la atención del mercado al estrecho de Ormuz y a su posible incidencia sobre los costos energéticos.
La referencia estadounidense retrocedió mientras persiste el seguimiento al tránsito marítimo por esa ruta estratégica, un punto sensible para el abastecimiento global de crudo. El comportamiento del precio refleja cómo cualquier tensión en ese corredor puede trasladarse con rapidez a los mercados y, eventualmente, a los costos que enfrentan consumidores y sectores productivos.
Aunque la cotización cerró a la baja, el episodio confirma la vulnerabilidad de los precios del petróleo ante factores geopolíticos externos. Por eso, más allá del movimiento puntual de este lunes, el interés económico sigue centrado en el estrecho de Ormuz y en cualquier alteración que pueda afectar el flujo de embarques.
La evolución del WTI continúa siendo un indicador clave para medir presiones sobre combustibles, transporte y actividad económica en general, en un contexto donde los mercados siguen pendientes de señales de estabilidad o de nuevas tensiones en la región.
