A menos de 24 horas del cierre para inscribir candidaturas para las elecciones locales del 29 de noviembre, el Tribunal Contencioso Electoral de Ecuador ordenó la suspensión provisional del movimiento Acción Movilizadora Independiente Generando Oportunidades (AMIGO), una de las plataformas políticas vinculadas al sector liderado por Rafael Correa. La decisión fue adoptada a petición de la Fiscalía dentro de una investigación por un presunto caso de lavado de activos, y el juez electoral Juan Patricio Maldonado Benítez dispuso que la organización quede suspendida por nueve meses.
El magistrado también dio tres días al Consejo Nacional Electoral para ejecutar la medida y notificar su cumplimiento, en una resolución que irrumpe en un momento crítico para la oposición correísta, que buscaba consolidar presencia en los comicios locales. El efecto inmediato es político: una organización usada por sectores afines al exmandatario queda fuera de juego justo cuando vence el plazo de candidaturas, lo que profundiza las tensiones sobre la actuación de las autoridades electorales y judiciales.
Correa calificó el hecho de “escandaloso” y aseguró que “No existe información, no existen hechos, no existen derechos, no existe ley”. En la misma línea, Luisa González acusó al presidente Daniel Noboa de concentrar esfuerzos en la persecución política y cuestionó la gestión oficial frente a la inseguridad. Con ese cruce, la suspensión deja de ser solo una decisión judicial y se convierte en un nuevo foco de fiscalización sobre el uso del poder institucional en plena carrera electoral.
