Las recientes medidas comerciales anunciadas por Estados Unidos volvieron a colocar bajo escrutinio la capacidad de respuesta de la República Dominicana. La Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD) planteó que el país debe responder con una estrategia nacional que fortalezca la competitividad y la confianza de sus principales socios comerciales, en un contexto donde el comercio internacional endurece sus exigencias.
El vicepresidente ejecutivo de la AIRD, Mario Pujols, advirtió que los mercados ya no evalúan únicamente calidad, precio u origen. “Hoy, la competitividad de los países también se mide por la solidez de su marco institucional, la trazabilidad de sus cadenas de suministro y la eficacia de sus mecanismos de cumplimiento”, señaló en una nota enviada a los medios. El señalamiento introduce un contraste directo entre el discurso de competitividad y la necesidad de resultados verificables en regulación, coordinación y cumplimiento.
Pujols sostuvo que la industria dominicana ha construido su acceso a los mercados internacionales sobre la base del cumplimiento y que las empresas agrupadas en la AIRD operan desde hace años bajo estándares internacionales de trazabilidad, auditoría y verificación. Aunque valoró las acciones orientadas a fortalecer el marco institucional vinculado al comercio internacional, insistió en que ese proceso debe desarrollarse con criterios técnicos, coordinación interinstitucional e incesante interacción público-privada, una advertencia que refuerza la necesidad de fiscalización y de una respuesta institucional predecible ante un entorno externo cada vez más exigente.
