Apolinar Veloz y Miguel Collado coincidieron en que reducir el gasto es un paso necesario para bajar la deuda pública, en unas declaraciones que vuelven a poner la gestión fiscal y el uso del presupuesto bajo la lupa. Veloz planteó que, para corregir el déficit fiscal, primero debe eliminarse el empleo político, depurarse las transferencias sociales con fines políticos y enfocarlas en quienes realmente las necesitan, además de sanear el gasto de todas las instituciones públicas.
A juicio de Veloz, una administración del gasto orientada al servicio público tiene que dejar atrás la práctica de favorecer con recursos estatales a empresarios que financian candidaturas de partidos políticos. También propuso modificar la Ley de Responsabilidad Fiscal y sustituirla por otra que asegure un superávit primario compatible con la reducción de la deuda pública y su estabilidad, dentro de una política fiscal centrada en la eficiencia.
Collado, en cambio, sostuvo que lo que procede es recortar el gasto y alcanzar un equilibrio o incluso un superávit fiscal. Dijo que la voluntad política y la influencia sobre el Congreso para aprobar leyes tributarias y ajustes presupuestarios pueden servir para ese objetivo, y advirtió que la deuda sigue aumentando porque el nuevo financiamiento se destina a cubrir un gasto público que crece cada año. A su entender, el problema de las finanzas públicas dominicanas también pasa por las transferencias a las empresas distribuidoras de electricidad, un frente que mantiene abierta la exigencia de rendición de cuentas sobre las prioridades reales del Estado.
