A 14 años de la promulgación de la Ley 1-12 de la Estrategia Nacional de Desarrollo, el Consejo Regional de Desarrollo, Inc. (CRD) advirtió que las metas trazadas no avanzan con la velocidad necesaria y dejó planteada la creación de cinco mancomunidades para unir municipios, generar recursos y agilizar obras y acciones entre el campo y la ciudad.
La entidad parte de una lectura puntual: aunque el Ministerio de Hacienda y Economía, junto con otras instituciones públicas y privadas, ha impulsado iniciativas, el CRD entiende que persiste un rezago en los indicadores y que el país necesita acelerar el paso si pretende acercarse a los objetivos fijados para 2030. La mención a la Ley 345-22 y la idea de una estrategia distinta marcan, además, el contraste entre lo previsto en la planificación y lo que todavía no se materializa en las comunidades.
Presentada como una vía para producir recursos propios, avanzar hacia una descentralización estatal progresiva y mantener coherencia territorial con la Estrategia Nacional de Desarrollo, la propuesta también ejerce presión sobre la gestión pública. Si aún “estamos a tiempo”, como sostiene la entidad, el margen para corregir se estrecha y el debate deja de estar en la promesa para centrarse en la rendición de cuentas sobre qué ha frenado que ese desarrollo armónico y equitativo llegue con mayor rapidez a las distintas regiones y al Gran Santo Domingo.
