Las autoridades siguen sin una versión oficial concluyente sobre la muerte de Joaquín Martínez, un ciudadano uruguayo de 26 años que cayó este domingo desde el décimo piso de la Torre Regatta Living, en Piantini, Distrito Nacional.
Hasta el momento no se ha aclarado públicamente si la caída respondió a un accidente, a la intervención de terceros o a otra circunstancia. Esa falta de precisión vuelve a poner sobre la mesa la demanda de seguimiento institucional y de información verificable en hechos de alto impacto ciudadano, sobre todo en una zona donde en febrero murió una mujer de aproximadamente 55 años tras caer de otro edificio residencial en la calle El Retiro.
En aquel caso, la fallecida fue identificada como esposa de un diplomático de Canadá acreditado en República Dominicana, y las investigaciones quedaron abiertas, con la posibilidad preliminar de suicidio entre las hipótesis consideradas. La nueva muerte en Piantini vuelve a someter a escrutinio la capacidad de las autoridades para ofrecer respuestas claras y a tiempo ante hechos graves que afectan la seguridad y la confianza pública en el Distrito Nacional, cuya gestión municipal encabeza Carolina Mejía.
