El Servicio Nacional de Salud (SNS) negó que las muertes de neonatos en la Maternidad Nuestra Señora de La Altagracia hayan estado vinculadas al aumento de “infecciones por microorganismos multirresistentes” que se había informado previamente, una rectificación que vuelve a poner bajo observación el manejo oficial de un asunto de alto impacto humano.
Julio César Landrón, director ejecutivo del SNS, explicó que “solamente tres casos” corresponden a los hemocultivos realizados y aseguró que la principal causa de mortalidad neonatal en República Dominicana es la prematuridad, además de la sepsis. Agregó que en agosto murieron 17 neonatos y que, de ellos, tres fallecieron por infecciones. Según dijo, la mayoría presentaba condiciones extremas, entre ellas malformaciones congénitas y nacimientos con muy pocas semanas de gestación.
Pese a que Landrón afirmó que la situación está controlada y que el Estado sostiene una política de tolerancia cero frente a la mortalidad infantil, neonatal y materna, el contraste entre el brote comunicado y la posterior desmentida deja abierta la necesidad de fiscalización sobre la información ofrecida y sobre la capacidad del sistema para prevenir muertes evitables. “Uno que fallezca, si puede ser evitable, tenemos que evitarla”, expresó el funcionario.
