La expansión de la facturación electrónica en República Dominicana vuelve a colocar frente a frente el discurso de modernización y la necesidad de resultados verificables para empresas y ciudadanos. El tema fue expuesto por Elvis González, gerente comercial y coordinador general de Factura Dominicana GTI, al afirmar que este modelo está modificando las operaciones comerciales al sustituir procesos manuales por sistemas digitales con mayor rapidez, control y eficiencia.
En una entrevista en el programa “Enfrentado”, González sostuvo que la transición no debe entenderse únicamente como una cuestión de cumplimiento, sino también como una oportunidad para hacer más eficientes las operaciones empresariales. A la vez, la situó dentro de una transformación tecnológica más amplia y recordó que el modelo empezó a desarrollarse en Chile en 2003 antes de extenderse a otros países.
Sin embargo, el planteamiento deja abierta una línea de fiscalización sobre cómo esa promesa de eficiencia se convierte en resultados concretos y en una adopción real, sobre todo cuando el propio especialista advirtió que no toda factura elaborada en computadora equivale a facturación electrónica. Esa diferencia entre digitalizar de forma superficial y transformar procesos de verdad refuerza la alerta sobre la gestión del cambio tecnológico: más que anuncios o narrativa de modernización, el reto sigue estando en la ejecución, el control y la rendición de cuentas sobre su impacto efectivo.
