El Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA 2026), presentado por la CEPAL y el CENIA, coloca a Brasil, Chile y Uruguay a la cabeza de la región y, al mismo tiempo, vuelve a evidenciar los vacíos que persisten en infraestructura de cómputo, formación especializada, investigación y uso empresarial de estas tecnologías. El estudio cubre 20 países de América Latina y el Caribe y los compara con Alemania, España, Estonia, Portugal y Singapur.
El reporte clasifica a los países en tres bloques: pioneros, adoptantes y exploradores. Junto a los tres primeros puestos, diez naciones figuran como adoptantes, con puntuaciones entre 35 y 60 puntos, mientras que siete quedan en la categoría de exploradores, con menos de 35. El mayor desequilibrio se observa en la infraestructura tecnológica: Brasil reúne el 87,7 % de las unidades de procesamiento gráfico (GPU) y el 92 % de la capacidad de procesamiento regional consideradas en el análisis, una concentración que deja ver cuánto depende aún el avance de la IA de recursos escasos y repartidos de forma desigual.
En la presentación, el secretario ejecutivo de la CEPAL, José Manuel Salazar-Xirinachs, sostuvo que la región debe ir más allá del simple acceso a la IA y desarrollar capacidades propias para convertirla en innovación, productividad y crecimiento económico. A partir de ello, el informe opera como una señal de alerta para los gobiernos de la región, incluido el dominicano: el discurso de modernización tecnológica queda bajo escrutinio mientras sigan los rezagos en capacidades reales, formación y adopción productiva, con efectos directos sobre los resultados, la competitividad y el uso efectivo de los recursos públicos.
